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Desde el
punto iconográfico e iconológico, las imágenes plasmadas por los pobladores
mesoamericanos, y para el caso de lo que hoy territorialmente comprende el área
geográfica de el salvador, se encuentran algunas manifestaciones de lo que
llamamos arte rupestre, desde las curvas de corinto, en Morazán, la pintada en
cabañas y otras como la calera en la alma Chalatenango, entre otras.
Aplicando
las categorías de forma y contenido ara lo que denominamos en el arte rupestre,
encontramos que sus imágenes nos transmiten sensaciones, nos presentan imágenes
que de alguna manera reconocemos como tales, e interpretamos de acuerdo a
nuestras capacidades mentales culturales, podríamos decir que el arte rupestre
plasmado en las rocas, tendría un apartado muy especial dentro de la
arqueología y de las historias del arte en su especialidad interpretativa, no
cabe duda que nadie va a confundir un arte plasmado en los muros ,o a lo que
llamamos pintura mural, lo cual es diferente hacer llamado un arte rupestre.
Desde el punto de vista el arte rupestre, es un modo codificado, que de acuerdo a antropólogos o comunicólogos como Levi Strauss, ofrece una acción interpretativa al proceso de comunicación artística de lo que es la imagen y el objeto; entre forma y contenido.
Entrando a
un campo interpretativo filosófico de lo que es la comunicación estática, el
papel del signo artístico, es un componente unificado de lo que hoy llamamos signo,
entre el juego dialectico o dinámico entre lo que los semiológico semióticos
determinan como imagen o concepto.
Entorno a
las condiciones que se encuentran en nuestro país los diferentes lugares de
presencia de arte rupestre, que no hay una política de conservación de dichos
sitios, en los cuales el acelerado deterioro “natural”, de los espacios
arqueológicos, cabe decir, que la construcción de políticas estatales entorno
al cuidado y estudio no ha tenido eco; no obstante, las condiciones en que se
encuentran dichos sitios, en los cuales dichos sitios son utilizados para
encender juego , para cocinar desde alimentos y otros quehaceres, esto nos
quiere decir que no se ha hecha lo suficiente, para su preservación, como lo
han presentado arqueológicos y antropólogos de otras latitudes.
El arte es una de las manifestaciones de la consciencia social, bajo este anunciado la acción de preservar para este caso el arte rupestre salvadoreño, es necesario crear políticas de preservación, donde todos los sectores involucrados participen para su divulgación.
Pero
regresando a lo expresado por nuestros antepasados prehistóricos, lo que
encontramos en Corinto, departamento de Morazán, donde existe una gruta o
caverna llamada “la Curva del Espíritu Santo”, en ella se manifiesta una cantidad
considerable de diseños de dibujos y pinturas trazadas y pintadas sobre las
paredes, esto demuestra que la región de lo que hoy comprende nuestro qais ha
estado habitado de hace miles de años. Algunas consideraciones podríamos
interpretar que en todo caso, se trata de la experimentación que nuestros
ancestros pintores trataban de representar algo. El arte parietal rupestre
evoluciono a practica muralista que pronto en el periodo prehispánico se hiso
sentir, desde pinturas rupestre creados en cavernas de Oxtotitlan, en México,
atribuidas a la cultura Olmeca, no cabe duda que la influencia y en lo que hoy
es nuestro territorio salvadoreño, el cual pertenece a la región mesoamericana,
nos vincula inevitablemente a numerosos ejemplos de arte parietal pintados
Desde la antigüedad mesoamericana que antecede al periodo formativo.
La
importancia del estudio sistemático de arte rupestre salvadoreño es un reto
para la comprensión identitaria, la identificación de estos espacios, sitios
arqueológicos que pertenecen al período arcaico o mucho más atrás; el estado
salvadoreño está obligado a velar por su conservación, estudio y divulgación de
la importancia científica y artística de estos sitios, a arte de su interés
para su conservación y preservación y estudio sistemático que es una necesidad
histórica.
La urgente
necesidad de la protección de estos lugares, que en muchos casos la población
que llega a estos lugares, destruye agrade o no agrade, cuando enciende
fogatas, debajo de estas pinturas, retrogradados, todos estos sitios
permanecen al período arcaico,
posiblemente mucho aún más antiguos.
Álvaro
Sermeño.
Pintor y
antropólogo, miembro de la Asociación Salvadoreña de Trabajadores del Arte y
Cultura ASTAC.
Corinto
está situado al extremo oriente del Departamento de Morazán a 820 metros sobre
el nivel del mar, es un acogedor pueblo, importante como un centro de comercio
regional, ligado a la Ruta
Militar Y
Santa Rosa de la Lima, por una Carretera pavimentada; recientemente, se ha
unido a las ciudades de CacaoPera y San Francisco Gotera, por un pintoresco
camino intermunicipal desde el que se disfruta el profundo valle del Rio Sapo.
Los
miércoles y domingo son días de mercado, en los que se dan cita comerciantes de
los municipios aledaños y de la vecina Honduras, para comerciar artículos de
jarcia, sombreados de palma, productos lácteos y de consumo. Es el segundo
centro comercial más importante, después de San Francisco Gotera.
Corinto
tiene una población 17,384 habitantes, pertenece al distrito de Osicala, se
divide en 5 cantones y 51 caseríos. Corinto es una pintoresca ciudad, es
poseedora de un clima muy agradable y hermosos paisajes naturales, su gente es
muy cordial y atenta.
Cuenta con
cerros, ríos u
Y con un
lugar turístico llamado “Las Curvas del Espíritu Santo” esta curva cuenta con
muchas pinturas y Retrogradados en su interior, es un lugar de buen ambiente
natural e ideal para conocer las formas de comunicación de los ancestros de la
época.
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